Palabras

– ¿Si tuvieras que matar a alguien a quién sería?

– A nadie.

– Pero si te obligaran a hacerlo, en plan o matas a alguien o te matamos.

– Evidentemente al que me lo pidiera.

– Buena respuesta. Yo creo que me lo pensaría, al fin y al cabo podría matar a alguien y decir que lo hacía por coacción.

– Punto número uno: estás muy mal de la cabeza. Punto número dos: no va a pasar.

– Eso mismo pensarían las víctimas de un terremoto, o de los nazis, o cualquiera de esas cosas que nunca piensas que pueda ocurrir.

– Si piensas en todo lo malo que pueda pasar aunque sea improbable o imposible, no te daría tiempo en toda tu vida.

– Pero es entretenido y gratis. No se necesita nada más que el cerebro y alguien con quien contrastar ideas.

– Ya vas pidiendo mucho, porque si tus ideas van de ir matando gente quizás no eres muy popular. En cuanto a lo del cerebro hay mucha gente que lo usa poco, solo hay que poner la tele o ver las noticias más leídas de la red.

– Cierto, el otro día vi que una mujer había matado a su novio grabando un video en el que intentaban demostrar que un libro podía parar una bala.

– Si lo llega a demostrar se convertía en un video viral seguro. Hay que ver lo que se aburre la gente.

– Anda mira, si tengo un libro por aquí y te veo aburrido…

– Quita, quita, que ya ves lo peligrosos que son los libros, que te acercas a ellos y te pegan un tiro.

– Morirías por la ciencia.

– Si quieres te compruebo la resistencia de un cuerpo a ser golpeado.

– Sería difícil de evaluar, no podrías repetir el mismo golpe con la misma fuerza.

– Eso es cuestión de práctica, quizás los primeros quinientos puñetazos no, pero después te los podría dar igualitos.

– Mejor lo intentamos con gatitos, que esos videos aunque no pase nada tienen muchas vistas en youtube.

– Eso no es tan mala idea, con varios millones de visualizaciones nos sacaríamos un buen dinero.

– Una pena que seamos alérgicos a los gatos.

– No se puede tener todo.

– Podríamos grabarnos a nosotros hablando simplemente.

– ¿Por qué iban a querer ver eso?

– A mi no me gustan los videos de gatos.

– No creo que seas la muestra significativa de la sociedad.

– Uy que no, nueve de cada diez dentistas aconsejan usar la pasta de dientes que uso.

– Que casualidad, lo mismo pasa con la mia y es otra marca, deberían especificar en los anuncios que no significa que dejen de recomendar otras marcas.

– Los anuncios siempre mienten.

– No exageres, a veces dicen la verdad, lo único es que hay que mirar en la letra pequeña. Tan pequeña que tengo una tele de 60 pulgadas y tengo que mirarla con lupa.

– Nos llevan engañando muchos años. Los de los detergentes llevan mejorando la fórmula desde hace más de cincuenta años, como no la saque planchada ya no sé qué tendrían que mejorar.

– Es la falta de inversión en I+D, tendrán al científico trabajando solo y va poco a poco.

– Y lo de las hamburguesas, que miden tanto que no las pueden coger en la mano y luego en realidad te sobra media mano.

– Quizás cogen a modelos de manos pequeñas.

– Es una posibilidad, pero es para engañar a la gente.

– Bueno, tú y yo tampoco es que seamos muy sinceros con la clientela.

– ¿Lo dices por el cartel que hemos dejado en la ventanilla que dice que volvemos en cinco minutos?

– Exacto.

– Todos saben que eso significa que volveremos cuando nos de la gana.

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